
En el pueblo de Valle de Bravo se encontrarán siempre diversas opciones de entretenimiento y turismo ecológico, histórico, artístico y religioso. Sin embargo, en todo el municipio, el magnífico paisaje natural otorga muchos atractivos, tanto para hacer deporte, como para inspirarse en un viaje romántico o de aventuras y por supuesto, para tener contacto con la naturaleza y meditar. Además, en los alrededores se pueden visitar lugares como Temascaltepec y sus fantásticos balnearios, la ex-hacienda de Santa María de Pipioltepec con su arquitectura antigua y su acueducto, y también la Villa de Allende, un hermoso lugar para acampar.
Deportes extremos
Por la bendecida geografía del lugar, el municipio es sede de actividades deportivas terrestres como el ciclismo de montaña, el motociclismo a campo traviesa, alpinismo, espeleología, equitación, golf y caminata. También se pueden realizar deportes aéreos como los parapentes, paragliders y planeo en alas delta (hangliders). Asimismo, el fantástico lago de Avándaro es el perfecto escenario para deportes como las regatas de veleros, esquí acuático o la pesca deportiva.
El Lago de Avándaro
Este lago es el principal atractivo turístico de Valle de Bravo, en el cual se pueden practicar deportes acuáticos y disfrutar de increíbles paseos en lancha o yate. Desde 1947 es parte de la cuenca de Valle de Bravo, cuando se creó la presa del mismo nombre para atrapar el agua del río Avándaro, que ahora da nombre al lago y a una de las poblaciones adyacentes.
La Peña
Es una gran piedra que se destaca en la cuenca por su gran altura y escasa vegetación. Antiguamente era habitada por los matlatzincas y ahora es marco para actividades deportivas y recreativas. Se puede acceder en un ascenso de 30 minutos, parte en auto y parte a pie, y ofrece desde su punta una maravillosa vista del pueblo, el lago y los alrededores de Valle de Bravo.
Santuario de la Mariposa Monarca
En Valle de Bravo se encuentra uno de los más importantes lugares donde se puede admirar a la mariposa monarca en todo su esplendor dentro de un mágico bosque que ha sido protegido como reserva ecológica para preservar el proceso migratorio de esta singular especie, tras el largo recorrido que hace desde Canadá, y que se puede apreciar de agosto a octubre de cada año.
Reserva Ecológica Monte Alto
Ubicado al oriente del pueblo de Valle de Bravo dentro del municipio, esta reserva es uno de los puntos de despegue de alas delta más concurridos de México. Es conocida por algunos pobladores como ''cerro del agua'', y tiene varios accesos tanto en auto como a pie para los que disfrutan ejercitar su espíritu de explorador.
Cascadas (Río de Molino y Velo de Novia)
La morfología de la cuenca de Valle de Bravo genera una gran cantidad de manantiales y riachuelos que son alimento del Río Balsas. Los cuerpos de agua ostentan hermosas caídas y cascadas tales como la cascada Río de Molino o de Avándaro que es clásica para campamentos y excursiones, así como la hermosa Cascada Velo de Novia, con una caída de 35 metros, alimentada por el arroyo San Juan.
Casa de Oración Carmel Maranathá
Este recinto fue construido en la década de los años 70 por la orden de los Carmelitas Descalzos, desde entonces ha servido a la comunidad como espacio de retiro y oración debido a su inspiradora construcción de piedra de cantera, y por sus hermosos espacios y jardines. El lugar siempre abre sus puertas a todos los que deseen conocer la historia y arquitectura del lugar, sus piezas religiosas de gran valor y exquisito gusto, o pasar momentos de reflexión y contacto con uno mismo. El nombre del lugar significa ''Ven Señor'' en arameo.
Templo de Santa María de Ahuacatlán (o del Cristo Negro)
Este es el templo más antiguo de Valle de Bravo, siendo el que dio origen a la población, creado por los colonizadores franciscanos y que está en reconstrucción desde 1864. Está ubicado en el barrio más antiguo del poblado y alberga la imagen de un Cristo Negro al cual se le han atribuido cualidades milagrosas. Vale la pena conocer su historia.