Viaje al Centro de Cacahuamilpa

Viaje al Centro de CacahuamilpaMuchos de quienes vivimos nuestra infancia en los estados centrales de México conocemos estas grutas, prácticamente desde nuestros primeros años escolares, pues era la típica excursión programada por las instituciones de educación básica. Claro que a los 7 u 8 años tu interés no está tanto en las impresionantes formaciones rocosas, estalactitas o estalagmitas que se abren como amenazantes colmillos en las fauces de un colosal lobo, sino en que no te sude la mano con que vas tomado de la de Marianita, la niña que se sienta a tu lado en el salón y que siempre te ha gustado, o en que el tonto de Gutiérrez, que para tu mala suerte va detrás de ti, no logre meterte una zancadilla y te haga quedar mal ante tu simpática (aunque algo apenada) acompañante.

Viaje al Centro de CacahuamilpaDesde la niñez intuimos que hay algo mágico que reviste a las Grutas de Cacahuamilpa, ese mundo fantástico escondido debajo de la tierra guerrerense, pero no es sino hasta una edad un tanto más "adulta" que se percibe realmente la magnificencia del lugar, a través de lo impresionante de sus inmensas bóvedas de entre 20 y 80 metros de altura y lo caprichoso de sus formaciones de roca caliza, labradas por la Madre Naturaleza por medio de la filtración de agua y la acumulación de sedimentos, o bien por el efecto erosivo del cauce de los ríos subterráneos que surcan como venas el interior de la Sierra Madre del Sur.

Viaje al Centro de CacahuamilpaEstas dos corrientes de agua internas llevan por nombre Chontalcoatlán y San Jerónimo, y cuentan con aproximadamente 8 y 12 kilómetros de extensión respectivamente. El cauce de estos dos ríos transcurre en la penumbra casi en su totalidad y está bordeado por piedras y arena. Ambos ríos pueden ser explorados por entusiastas, de preferencia entrenados en la incursión a cavernas, obviamente abastecidos con el equipo de supervivencia adecuado y acompañados por un guía certificado. Sin duda alguna, explorar estos túneles y vías acuáticas naturales constituye una experiencia inolvidable.

Viaje al Centro de CacahuamilpaClaro que para un recorrido escolar o familiar no hay siquiera que mojarse los pies, pues las Grutas de Cacahuamilpa, consideradas un lugar ceremonial sagrado por los antiguos chontales, cuentan con un seguro sendero de cemento perfectamente iluminado, mismo que se recorre en aproximadamente dos horas. Las formaciones rocosas que se aprecian en cada "salón" han sido iluminadas artificialmente con la finalidad de resaltar su belleza y para enfatizar las formas que los paseantes pueden adivinar en cada estalactita y estalagmita. Panteones, Plaza de Armas y La Gloria son sólo algunos de los nombres con que han sido bautizadas las 20 impresionantes bóvedas que abarca el recorrido, mismo que se queda grabado para siempre en la mente del explorador.

Viaje al Centro de CacahuamilpaSi se encuentra de visita o vive en la Ciudad de México, puede llegar por carretera a este parque nacional, el viaje no le llevará más de dos horas y media y bien vale la pena. Por otra parte, por su cercanía con respecto a la pintoresca ciudad de pasado minero, las Grutas de Cacahuamilpa son también una de las más famosas atracciones de Taxco, en el bello estado de Guerrero; en este caso el traslado en auto no le llevará más de media hora y encaja perfectamente con una visita a aquel pueblo mágico.

Viaje al Centro de CacahuamilpaMuchas son las historias que recubren con un halo de misterio este paraíso subterráneo: que si el destacado músico mexicano Juventino Rosas dirigió allí una orquesta para interpretar un vals con la finalidad de complacer a la esposa del entonces presidente Porfirio Díaz, o que en el México prehispánico un depuesto gobernante chontal aprovechó la formidable belleza de las grutas para hacer pasar a su hija por una deidad que exigía reponer al padre en el trono; se dice también que las cavernas fueron utilizadas como almacén por el libertador Vicente Guerrero durante la guerra de independencia, y muchas más narraciones populares que no podría terminar de enumerar en este artículo.

Lo cierto es que las gigantescas cavernas albergan lo mismo la sorpresa de los primeros exploradores que no sabían la maravilla natural que se alzaba ante ellos (o mejor dicho por debajo de ellos), que miles de entrañables recuerdos de viajes familiares o escolares pasados (y por venir), así como también una aventura latente para todos aquellos intrépidos que deseen adentrarse hacia el subsuelo guerrerense. Ahora sí, es momento de dedicar toda nuestra atención a las Grutas de Cacahuamilpa.

Escrito por Miguel Angel Hernández Sánchez