
Calles empedradas con adoquín, enmarcadas con majestuosos edificios, se funden en un mítico lugar donde las sombras se tornan en vivos colores y exuberante naturaleza. Villahermosa, como su nombre lo indica, es una hermosa ciudad que equilibra modernos edificios y construcciones con un histórico corazón.
Villahermosa fue atacada por invasores norteamericanos y franceses entre 1846 y 1864, eliminándola prácticamente de la faz de la tierra. Esta es la razón por la cual en esta ciudad de más de 450 años, sólo se conservan edificios y monumentos de los siglos XIX y XX, algunos abiertos al público y convertidos en museos que podrá admirar durante sus vacaciones a Villahermosa.
Villahermosa tiene la apariencia de ser una joven ciudad de menos de un siglo, debido a sus grandes y modernas zonas residenciales, sus preciosos parques naturales, sus múltiples centros comerciales y sus bellas y amplias calles rodeadas de vegetación, pero es hasta el momento en el que uno se adentra a la cultura, que se da cuenta de que la ciudad tiene un rico pasado histórico.
Descripcion
Villahermosa es una próspera ciudad ubicada en el sureste de la República Mexicana, en la parte más al sur del Golfo de México; su clima es tropical húmedo y cuenta con caudalosos ríos, increíblemente bellos sistemas lagunares y estruendosas cascadas como las encontradas en Agua Blanca y las de Agua Selva, todo esto dando a el estado más del 30 % del agua dulce del país.
Villahermosa fue creada el 24 de junio de 1519 cuando Cortés, después de haber recibido a la Malinche, fundó en las orillas del río Grijalva la primera colonia española con el nombre de Santa María Victoria. Debido al constante ataque pirata, la ciudad se tuvo que trasladar al Sur y su nombre fue cambiado a San Juan Bautista en 1826.
En 1846 tropas estadounidenses bombardearon la ciudad y posteriormente invasores franceses en 1863 y 1864, por lo tanto destruyeron las antiguas construcciones coloniales que engalanaban a la ciudad de Villahermosa. Esta empobreció casi hasta la desaparición, y resurgió a la vida con los inicios de la explotación petrolera obteniendo su actual nombre en febrero de 1916.
Aventura en Villahermosa
Si viene de vacaciones a Villahermosa podrá practicar turismo de aventura entre su selva alta, pasando por manglares y la más exuberante vegetación. Encontrará interesantes ecosistemas distribuidos a lo largo del río Grijalva y Usumacinta. El territorio tabasqueño es único, ya que le da acceso a las exuberantes selvas, a las amplias sabanas, y a manglares, lagunas, ríos y pantanos llenos de vida.
Ya sea en el centro de la ciudad o en los alrededores, siempre hay algo qué hacer y qué encontrar en Villahermosa. En las afueras está la reserva y el parque zoológico Yumká; en la ciudad está el parque La Venta; en el centro histórico, la encantadora "Zona Luz", junto a la Laguna de las Ilusiones el fabuloso Parque Tomás Garrido y en el mismo corazón de Villahermosa el río Grijalva con toda su vida y esplendor.
Dentro del territorio de Tabasco, en las proximidades de Villahermosa encontrará diversas áreas arqueológicas de las diferentes culturas Olmeca, Maya y Nahua. Visite Comalcalco con su enigmática arquitectura a base de ladrillo, La Venta con sus mágicas Cabezas Colosales o la recién inaugurada zona de San Claudio y llénese de cultura.
A menos de una hora de Villahermosa podrá experimentar la emoción y aventura en Teapa, entrada a la Región de la Sierra. Escalar el cerro del Madrigal, relajarse en las aguas cristalinas del río Puyacatengo o descubrir las fascinantes grutas de las Canicas y del Coconá son sólo algunas de las posibilidades para el visitante aventurero.