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Hay una infinita cantidad de cosas por ver y hacer, tanto en Vancouver como en sus hermosos alrededores. Esta conurbación está fraccionada por un fiordo y otras entradas de mar que la dividen en varios sectores. La mayoría de las atracciones urbanas están en la parte del centro, que es el área histórica de Vancouver, desde donde se extendió hacia el este, al norte y al sur, hasta tocar la frontera con el estado de Washington, perteneciente a los Estados Unidos. Al haber mar rodeando la ciudad, también hay puentes, marinas y embarcaderos que regalan incomparables estampas náuticas envueltas por un marco citadino, que junto con tantas bellas panorámicas que esta urbe ofrece hacia cualquier ángulo donde que uno dirija la vista, hacen de Vancouver un verdadero paraíso para los amantes de la fotografía.
Por otro lado están las montañas nevadas que rodean a Vancouver, cuyas generosas cualidades naturales permiten la práctica de deportes extremos como el ski, el senderismo o la escalada. También ofrecen la posibilidad de disfrutar atracciones hechas por el hombre, como viajar en el teleférico más grande de Norteamérica, desde donde se puede divisar tanto el bosque en plenitud, como el contorno de la provincia de British Columbia hacia el Océano Pacífico y las caletas que forman la peculiar silueta de la cosmopolita ciudad de Vancouver.
Partiendo de la idea de que no es recomendable visitar montaña y museos en un día, simplemente porque el tiempo no alcanza y porque el vestuario necesario es diferente para una u otra actividad, desglosamos la vasta cantidad de atracciones en Vancouver por ubicación, así Usted sabrá si usar ropa resistente y botas para caminata a campo traviesa, o cómodas prendas de vestir y zapatos para andar por las calles de esta pulcra ciudad.
En la metrópolis hay diversos barrios que usted no puede dejar de visitar. Entre los más distinguidos está Gastown, recientemente investido como un valioso "Sitio Histórico de Canadá" por ser el primer establecimiento urbano en esta recóndita zona del oeste, que en principio diera paso a la pequeña colonia de nombre Granville, y que con el tiempo, en 1886, se ganara el título de "ciudad", ya con el nombre de Vancouver.
Edificios con arquitectura Colonial Inglesa, bellas calles empedradas, jardines, estatuas y un célebre reloj que funciona hasta estos días con una maquinaria impulsada por vapor, adornan este bello distrito lleno de rincones históricos, cafeterías, boutiques y lugares que han formado parte de muchas películas en los últimos años, ya que esta pequeña área de Canadá, en términos de producción filmográfica, es comparable a lo que es Hollywood para los Estados Unidos.

Uno de los barrios más coloridos de la ciudad de Vancouver es sin duda Chinatown. Le distinguen sus vistosas marquesinas escritas con caracteres indescifrables, el bullicio que produce la abierta camaradería de sus habitantes y una enorme cantidad de tiendas de todo tipo que ofrecen, desde artesanías y aparatos electrónicos hechos en el Lejano Oriente, hasta materias primas para cocinar o medicinales, nada comunes en el hemisferio occidental.
Estando aquí, no se puede perder una visita al bello Jardín Clásico llamado Dr. Sun Yat-Sen, una fiel reproducción de los jardines antiguos Chinos con edificios, plantas, árboles y diseño paisajista iguales a los utilizados en el otro lado del Océano Pacífico.

Así como la Casa de la Ópera es un rasgo inconfundible de Sydney, en Australia, el edificio conocido como Canada Place, ubicado justo en el corazón de Vancouver, ha otorgado una identidad única al perfil de esta ciudad desde finales de 1985. Este fascinante lugar es sede del Centro Mundial de Comercio de Vancouver, también del Centro de Convenciones y Exhibiciones de la ciudad, de un lujoso hotel muy apreciado en la cuenca del Pacífico Norte y del primer teatro IMAX establecido en el mundo entero.
El Canada Place es punto de llegada y partida de los inmensos cruceros que viajan por las heladas costas de British Columbia hacia Alaska, así como la terminal de algunos de los eficientes medios de transporte urbanos de Vancouver como son el SkyTrain, sistema metropolitano de trenes, y el práctico SeaBus, ferry colectivo que atraviesa la caleta de Burrard haciendo accesible el tránsito de personas entre el área centro de la ciudad y los distritos de North y West Vancouver.
Sólo a tres cuadras de distancia del Canada Place, todavía en el centro de la ciudad y en los límites del antiguo barrio de Gastown, está uno de los edificios más representativos de Vancouver: el llamado Harbour Centre. Realmente no se distingue por su tipo de arquitectura o por su antigüedad, sino porque desde su mirador, el Vancouver Lookout, se logra la mejor panorámica de la ciudad, que abarca 360 grados de magníficas vistas.
En el edificio hay boutiques de souvenirs, oficinas, aulas y un restaurante giratorio, pero por lo que más le visita la gente es por sus elevadores de cristal que se alzan 130 metros sobre el nivel de la calle y por el sitio al que éstos llevan, que es el lugar con la mejor vista de Vancouver, desde donde se pueden tomar fotografías incomparables de esta bella ciudad y de las montañas que le rodean.

En Vancouver hay museos cuyas colecciones dejan ver hermosas piezas de arte elaboradas en esta región montañosa de Canadá desde tiempos prehistóricos. Los principales son el Museo de Antropología de la Universidad de British Columbia (UBC Museum of Anthropology) y el Museo de Vancouver que exponen fantásticas creaciones de las llamadas Primeras Naciones, es decir, los pueblos indígenas norteamericanos como las tribus Haida y Squamish, que se establecieron en esta área beneficiada por el inmenso océano, por el agua dulce que cae de las montañas y por la enorme cantidad de animales que servían para su alimentación.
El Museo de Ciencias, llamado Science World at Telus World of Science, es una atracción ineludible para los niños en particular y para los amantes de la ciencia en general, ya que por medio de experimentos ejecutados con todas las medidas de seguridad, el público amplía sus conocimientos científicos comprobando varias leyes de la física que abordan la electricidad, la presión hidráulica, el magnetismo, la proyección y la descomposición de la luz, entre muchas otras. Los métodos interactivos de este divertido museo de ciencias resultan interesantísimos para todos sus visitantes.
El área conocida como West End, ubicada muy cerca del centro y de Stanley Park, es básicamente residencial, aunque destacan calles comerciales como Davie y Robson, que están repletas de establecimientos de todo tipo, como hoteles, casuales cafeterías en terrazas, restaurantes, bares bohemios, boutiques, etcétera.
Lo que hace muy interesante a esta tranquila parte de la ciudad es que en su borde costero tiene playas y vistas sensacionales hacia la espectacular bahía llamada English Bay, hacia las marinas de yates de False Creek, hacia los puentes de la ciudad y hacia el concurrido punto turístico y comercial de Granville Island. Sus playas, rodeadas de extensas áreas verdes, son muy recomendables para visitar, admirar y hacer ejercicio en un sitio realmente espectacular, aunque no son muy aconsejables para nadar, ya que las bajas temperaturas de las aguas del Pacífico Norte no dan propiamente una cálida bienvenida.

Granville Island es un sitio verdaderamente pictórico. Es un conjunto de muchas cosas para hacer, mirar, comer, comprar y divertirse. En este concurrido pedacito de Vancouver ubicado debajo del puente de Granville hay marinas para yates, tiendas de artesanías, casas flotantes, un colorido mercado, múltiples talleres artísticos, estudios de filmación, boutiques, una universidad de Arte y Diseño, foros para representaciones teatrales, así como cafeterías y restaurantes de toda escala con vistas panorámicas al mar y al espectacular racimo de edificios que conforman el área centro de Vancouver.
Granville Island es un excelente lugar para visitar en Vancouver en temporada de verano, especialmente para los niños, ya que ahí se encuentra el mayor parque acuático con entrada gratuita de Norteamérica.
En el contorno de la ciudad, muy cerca del área del centro, se destaca un parque cuya extensión abarca una península completa de 400 hectáreas. Es Stanley Park, una gran reserva natural llena de amigable fauna típica de esta provincia en completo estado silvestre, como ardillas, mapaches y los bellos gansos canadienses.
Desde Stanley Park sale el impresionante puente Lions Gate que une al centro de Vancouver con sus distritos hermanos West y North Vancouver, que son el hogar de las montañas más cercanas a la ciudad, como Grouse Mountain o Mount Seymour, y son camino obligado hacia Whistler, el resort de ski en Canadá que ocupa uno de los primeros lugares en el gusto del jet set mundial para sus vacaciones de invierno.

El fascinante Acuario de Vancouver es el más grande de Canadá y se encuentra en Stanley Park, rodeado de naturaleza. Cuenta con extraordinarios ejemplares de especies acuáticas originarias desde el ártico hasta los trópicos, como belugas, orcas, tiburones, leones marinos y graciosas nutrias, que se pueden admirar en enormes estanques y también en asombrosos espectáculos preparados para el público. Algunos pasillos del acuario están flanqueados por impresionantes peceras, en donde los amigables animales se acercan de repente y hacen gala de sus mejores gracias para los visitantes del acuario.
Esta es una de las atracciones en Vancouver que usted y su familia no se pueden perder, por lo interesante y divertido que resulta para chicos y grandes conocer a estos sensacionales animales de cerca.

El impresionante puente colgante de Capilano, una de las más populares atracciones en Vancouver, ha sido visitado por millones de personas desde su establecimiento original en 1889. Anclado de la forma más segura de los dos lados del profundo cañón labrado por el flujo del Río Capilano, este puente se eleva sobre 70 metros de altura provocando una espeluznante experiencia a quien se atreve a cruzar por él.
Dentro del mismo parque se encuentra la colección privada de totems más grande de Norteamérica, así como nuevas atracciones que se componen de más puentes colgantes, escaleras que pareciera que suben hasta el cielo y miradores hacia la interminable extensión forestal de este lugar.

Mount Seymour, Cypress Mountain y Grouse Mountain son tres picos muy cercanos a la ciudad de Vancouver. En ellos se pueden practicar fascinantes actividades de montaña durante todo el año, ya que durante la época de verano se aprovechan los espléndidos trayectos boscosos para hacer caminata, senderismo o ciclismo de altura, y las instalaciones mecánicas ubicadas en ellos, como las telesillas, funcionan para dar emocionantes paseos panorámicos a través de la vasta foresta que cubre a esta provincia canadiense. En invierno se acondicionan las mejores bajadas de estas tres cumbres y funcionan como desafiantes pistas de ski.
Grouse Mountain se distingue de las otras dos montañas porque en ella se puede disfrutar uno de los más sensacionales viajes en teleférico de Norteamérica, vuelo que regala espectaculares vistas aéreas de la ciudad de Vancouver, y también porque en sus laderas está instalado un circuito de tirolesas que arranca gritos de emoción y descargas de adrenalina a quien se aventura a tirarse en ellas.
Esta fantástica villa alpina, ubicada 125 kilómetros al norte de Vancouver, cuenta con servicios de hospedaje de primera clase, pistas para esquiar con varios niveles de dificultad, establecimientos que ofrecen clases de ski, renta de equipo y venta de ropa de invierno, así como con un concurrido corazón turístico con bares, tiendas y restaurantes.
Por sus incomparables paisajes y por el excelente servicio que se ofrece en los restaurantes y hoteles en Whistler, en las décadas recientes este resort de ski en Canadá se ha convertido en uno de los sitios predilectos de los conocedores de los deportes sobre nieve, así como de la socialité mundial que goza de unas exclusivas vacaciones de invierno, entrando así a la "lista de los privilegiados" junto con conocidos sitios de ski como Vail y Aspen, en los Estados Unidos, o Chamonix y St. Moritz, en Europa.
Si tiene oportunidad, haga este inspirador cruce en ferry a la Isla de Vancouver (Vancouver Island). Puede ir con automóvil, ya que los ferrys que parten desde el territorio continental tienen suficiente capacidad y brindan ese servicio. Cruzará por las frías aguas y por múltiples islotes cubiertos de frondosa naturaleza hasta desembarcar en la enorme Isla de Vancouver, ya sea en la ciudad de Victoria o en el puerto de Nanaimo. Con suerte, tendrá oportunidad de toparse con colonias de orcas en el camino, ya que el estrecho entre la ciudad y la isla de Vancouver es uno de sus parques de juegos favoritos.
Victoria es la capital de la provincia de British Columbia. Es una elegante ciudad en donde se destaca un impresionante palacio que es la sede del parlamento de la provincia. Este edificio, sus jardines y las casas coloniales de Victoria le harán valer el viaje.
Por otro lado, Nanaimo es una pequeña ciudad totalmente rodeada por naturaleza. Los vecinos de esta población son enormes leones marinos y águilas blancas, mientras que los paisajes que se dejan ver aquí constantemente son adornados con la salida y llegada de hidroplanos, o el tranquilo navegar de yates de lujo y barcos turísticos que muestran por medio de interesantes excursiones las maravillas naturales de la enorme Isla de Vancouver.