
Tuxtla Gutiérrez, capital del estado de Chiapas, desborda un encanto especial, pues aunque resulta ajetreada por las tardes como cualquier ciudad moderna, conserva siempre ese aire de tranquilidad característico de los lugares ricos en tradiciones y costumbres. Caminar por sus calles inunda al visitante con una sensación inusual de estar sobre la línea que se tiende entre las prisas del presente y el apacible ambiente de un pasado colmado de historia.
Descripción
Rodeada de imponentes montañas y adornada en primavera por los intensos colores de sus árboles, esta ciudad resulta un escenario perfecto para cerrar importantes tratos, lo mismo que para disfrutar de unas vacaciones sin igual ya sea sólo, con la familia o con los amigos. Tuxtla Gutiérrez cuenta con todos los servicios y la infraestructura hotelera necesarios para satisfacer las expectativas de sus visitantes.
Tuxtla cuenta lo mismo con modernos edificios, que con bellas construcciones coloniales. Su arquitectura vernácula se mezcla con el acelerado crecimiento demográfico que le ha llevado de la mano hacia la modernidad, sin dejar de lado las leyendas, los rituales y las costumbres del Tuxtla de antaño.
Los tuxtlecos son por excelencia gente servicial de sonrisa fácil, amable con el extraño como con el amigo; personas que gustosamente podrían contar a quien estuviera dispuesto a escuchar, la historia de la ciudad desde sus orígenes hasta nuestros tiempos. Los habitantes de Tuxtla Gutiérrez son especialistas en hacer sentir al visitante, como si por fin hubiese llegado a casa.
Historia
La ciudad fue originalmente fundada y habitada por un grupo nativo conocido como los Zoques, quienes le dieron el nombre de Coyatoc, que significa "lugar, casa o tierra de conejos". Tiempo después, entre los años de 1486 y 1505, los aztecas invadieron la región dándole el nombre de Tochtlán, que significa lo mismo pero en lengua Náhuatl. Más tarde, con la llegada de los españoles, el nombre fue castellanizado, quedando como lo conocemos en la actualidad: Tuxtla.
En 1768, Tuxtla fue asiento de la segunda alcaldía mayor de Chiapas. En el año de 1813 fue elevada a categoría de villa y en 1829 finalmente recibió el rango de ciudad. Más adelante, en 1848 se le agregó Gutiérrez en honor a don Joaquín Miguel Gutiérrez, quien fue un ilustre federalista nacido en la misma, y muerto heroicamente en combate al enfrentarse a los conservadores centralistas.
Cultura y tradición
Chiapas como estado es danza, es música de marimba, es cultura viva y en continuo movimiento. Tuxtla Gutiérrez conserva todas estas características y las transforma en fiesta, en celebración, en color y sabor que gustosamente comparte con visitantes, lo mismo que con locales.
A lo largo del año, todo Chiapas es territorio de fiestas, ferias y celebraciones; cada semana hay alguna razón para celebrar en alguna región del estado, y Tuxtla no se queda atrás: en enero se dan las "sentadas de niño" en las que se canta al niño Dios vestido y sentado en una pequeña silla. En junio magistrales ejecutantes de la marimba provenientes de diversos países, se reúnen para llevar a cabo el Festival Internacional de Marimbistas. Las fiestas Patrias tienen una duración de 3 días. A principios de noviembre se celebran el Día de todos los Santos y el Día de Muertos para después dar paso a la Feria de Chiapas. Finalmente llegan las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, con un sabor especial que sólo puede ser experimentado en Chiapas.
Tuxtla Gutiérrez tiene tanto que ofrecer, que al visitante usualmente lo único que le hace falta es más tiempo para seguir conociendo.