
San Miguel de Allende es famoso por su intensa vida cultural y artística, así como por su impactante arquitectura que hereda mucho de la cultura prehispánica, sin hacer a un lado sus raíces. Lo anterior, enmarcado por un deslumbrante paisaje de montañas, cañadas, valles y senderos que le fascinarán. En este especial punto de la República Mexicana se sorprenderá con la variedad de festivales de música, moda, cine y festividades religiosas que se celebran. Su gastronomía, rica en sabores y hecha a base de una fusión de recetas de las ciudades más cercanas, así como de las de la tradicional cocina Mexicana, es verdaderamente única y podrá disfrutarla en pequeños cafés, o en antiguas casonas coloniales restauradas.
Descripción
San Miguel de Allende se localiza en la parte oriental del estado de Guanajuato a 60 kilómetros de la capital de Querétaro, a 94 kilómetros de la ciudad de Guanajuato y a 41 kilómetros de Dolores Hidalgo. Como se sitúa en un área semidesértica, predomina el clima caluroso en la región, ideal para pasear por sus calles o sentarse a tomar un café en el patio colonial de algunos de sus restaurantes.

Indudablemente el atractivo que más impacta en esta ciudad es su arquitectura, en la que predominan construcciones perfectamente conservadas que datan del siglo XVIII, las cuales fusionan diversos estilos de singular belleza.
La Parroquia de San Miguel Arcángel es el símbolo de la ciudad, restaurada en 1880 y cuyo interior conserva
bellos lienzos y un estilo decorativo neoclásico. La Casa del Mayorazgo de la Canal entremezcla el barroco Francés y el renacimiento Italiano y se construyó a finales del siglo XVIII por Manuel Tomás de la Canal. El Templo de San Francisco es considerado una joya del churrigueresco en el país, así como el Oratorio de San Felipe Neri, el Templo de la Inmaculada Concepción o el Museo Histórico Casa de Allende, que son de gran valor histórico en la ciudad.
Un poco de historia
Para proteger a los viajeros de los constantes ataques de los nómadas chichimecas, en su tránsito desde la ciudad de Zacatecas a la entonces capital del reino de la Nueva España, se funda la ciudad que hoy conocemos como San Miguel de Allende. Pero remontándonos en el tiempo, es en 1542 cuando el fray Juan de San Miguel estableció una pequeña villa con el nombre de Itzcuinapan, cuyo santo patrono fue el arcángel San Miguel.
En 1826 el Congreso del Estado dio estatus de ciudad a esta villa, dándole el nombre de San Miguel de Allende, en honor a Ignacio Allende quien fue caudillo de la Independencia Nacional.

Caminar por las calles adoquinadas de San Miguel de Allende es un privilegio que no puede perderse. Cada rincón guarda un pedacito de historia que remonta a la época del Virreinato como si el tiempo se hubiera detenido en este bello pueblo mágico.
Arte y Tradiciones

Las tradiciones ocupan un lugar preponderante en San Miguel de Allende, de ahí que gran parte del año sus calles son el escenario de coloridas celebraciones que incluyen música, danzas, procesiones y hasta fuegos artificiales.

Algunas de las fiestas más populares son el desfile de la Semana Céltica y el Día de San Patricio, que se celebran antes de la llegada de la primavera. El 13 de Junio se conmemora la fiesta de San Antonio de Padua, mientras que el Festival de Música de Cámara reúne a personalidades de todas partes del mundo.
Para los seguidores de las actividades taurinas en esta ciudad se festeja cada año la tradicional "Sanmiguelada", la cual rememora la clásica pamplonada española.
San Miguel de Allende se viste de fiesta el 29 de Septiembre, para festejar a su santo patrono, ese día el pueblo se viste con banderas y guirnaldas de espectacular colorido en lo que es la celebración más importante del año.
Aquí también podrá adquirir bellos productos artesanales elaborados con madera, hojalata, latón y papel maché, así como hermosos objetos hechos en vidrio soplado y gran variedad de antigüedades. Estas artesanías son muy buscadas en todo México y por los turistas que visitan la ciudad, por la calidad de sus diseños, su belleza y el gran trabajo artesanal con que cuentan.
Comunidad de Extranjeros
En San Miguel de Allende se respira una atmósfera cosmopolita muy relacionada a la heterogeneidad cultural de su población. El clima templado durante todo el año, sus aguas termales y la belleza de su arquitectura han hecho que una gran comunidad de extranjeros radique en la ciudad.
Se calcula que gran parte de la población de San Miguel de Allende es de origen extranjero, siendo en su mayoría de origen Estadounidense o Canadiense. Muchos de ellos han elegido este como su lugar de retiro aunque también como una oportunidad para iniciar un provechoso negocio que, a fin de cuentas, ha resultado beneficioso para San Miguel.
En resumen, San Miguel de Allende es un pueblo mágico, rico en cultura y tradiciones, casa de muchos extranjeros que ya lo han hecho suyo; un lugar que lo está esperando con toda su hospitalidad y un sinfín de atractivos. ¡Venga a conocerlo!