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Desde la carretera que llega a San Cristóbal de las Casas, se percibe el cambio de temperatura, se respira un aire más fresco y se comienza a palpar una cierta atmósfera romántica que hace palpitar al corazón a un ritmo diferente.
Pasar una noche esta ciudad es una experiencia completamente nueva para aquellos que nunca han tenido que encender una chimenea o un calentador eléctrico, pero quizás lo más extraordinario es levantarse por la mañana, deleitarse con una humeante taza de café tostado recién preparado, y arrastrar los pies por la alfombra mientras se disfruta de un sabroso clima invernal en pleno verano.
Con unos jeans, zapatos cómodos y una chamarra muy ligera, estará completamente preparado para salir a recorrer las hermosas calles empedradas de San Cristóbal, y empaparse de su ambiente cosmopolita en el que personas provenientes de diferentes rincones del planeta conviven fraternalmente, olvidándose de las barreras del lenguaje y la cultura.
Descripción
San Cristóbal tiene caras tan diversas como la gente que la visita. Aquí, lo mismo se puede encontrar espacios en los que el arte surge casi como por arte de magia, como aquellos en los que la fiesta es lo único que tiene cabida.
Su hermosa arquitectura está conformada por edificios coloniales que se van entremezclando con construcciones modernas y con amplias casas de tejas rojas y bellos jardines.
En las estrechas y tranquilas calles convergen jóvenes y adultos, tzotziles y tzetzales, mexicanos y extranjeros, locales y visitantes, gente cálida que está aquí para compartir pedazos de vida con extraños que en una noche se pueden convertir en amigos. Esta es la verdadera magia de San Cristóbal de las Casas, misma que la convierte en una ciudad única que vale la pena visitar.
Historia
La gente del lugar conoce su historia al pie de la letra y con gusto la compartirá con el visitante que se encuentre ávido de escucharla. Le explicarán que su fundador fue Don Diego de Mazariegos, y que originalmente nombró a este lugar "Villa Real de Chiapa" en honor a su ciudad natal en España.
Por diversas razones, esta ciudad ha tenido cuando menos diez nombres diferentes, quedando finalmente el de "San Cristóbal" en honor al santo patrono de los viajeros, y "de las Casas" por fray Bartolomé de las Casas, que fue el primer obispo de la ciudad y luchó incansablemente para abolir la esclavitud de los indígenas, no sólo en esta región, sino en muchos otros puntos del nuevo mundo.
Desde su fundación en 1535 hasta la fecha, San Cristóbal ha visto varias batallas, luchas por la liberación y los derechos de los indígenas, quizás es por esto que su gente aprecia tanto las diferencias culturales y ha aprendido a encontrar la belleza en todas y cada una de ellas, convirtiendo a esta ciudad en un punto perfecto de encuentro para gente de cualquier etnia, creencia o tendencia política.
Mucho por conocer
Construcciones en estilo barroco, mudéjar o neoclásico, notas de jazz inundando los rincones, hermosas iglesias y templos coloniales, calles empedradas empapadas de historia, encuentro de creencias y culturas vivas, manjares típicos de una gastronomía surgida de recetas ancestrales mezcladas con ingredientes y secretos traídos del viejo mundo, aroma a café de la región, niebla matutina por la cual se va colando la luz del sol hasta chocar con el pavimento, aire fresco que llega a los pulmones para recordarnos que estamos vivos. Esto es San Cristóbal de las Casas... ¡Descúbralo!