Una bonita casa del siglo XIX ha sido ataviada para establecer este pequeño y acogedor sitio de hospedaje, que visitantes nacionales y extranjeros han elegido como un confortable refugio e inmejorable punto de partida para descubrir el vasto acervo cultural e histórico que ofrece Querétaro.
Desde La Mansión del Burro Azul toma sólo cinco minutos llegar al centro de Querétaro, en donde aparte de emprender una fascinante expedición a través de sus monumentos, sitios históricos, hermosos templos y callejones, se puede disfrutar de la excelente comida y animada convivencia que ofrecen varios restaurantes y bares del primer cuadro de esta hermosa ciudad colonial.