
Entre naturaleza y arquitectura prehispánica, pueden escurrirse días enteros de sus manos sin que usted se de cuenta. Las zonas arqueológicas que se encuentran en las cercanías de Palenque son enigmáticas, bellas y en definitiva, dignas de recorrerse y admirarse. Por otro lado, están las bellezas naturales de la zona: cascadas, lagos, lagunas y la selva.
En la ciudad de Palenque existen decenas de operadoras de tours que le brindarán servicios de transportación y guías turísticos. En ellos podrá encontrar diversas formas de aprovechar sus días haciendo circuitos que le lleven a recorrer varias atracciones en el mismo viaje. Si lo prefiere, puede aventurarse a encontrar estos lugares por medios propios, para lo cual bastan un mapa, un auto y espíritu de aventura. Ya sea que recorra esta zona de Chiapas con los servicios de una operadora o por cuenta propia, no deje pasar la oportunidad de conocer estas maravillas de la naturaleza y del mundo maya.
Zona Arqueológica de Palenque
La zona arqueológica de Palenque es una de las más interesantes de México, visitarla es entrar en contacto directo con el mundo maya, descubrir su alma, entender sus ritos, descifrar sus mitos y admirar la majestuosidad de la arquitectura de una época rica en conocimiento.
El museo de sitio está a sólo 1 kilómetro de distancia de la zona arqueológica, en él se exhiben importantes piezas que fueron halladas en diversas épocas durante las temporadas de exploración y que han sido piezas clave en el entendimiento de esta enigmática cultura.
Cascadas de Agua Azul
Después de un recorrido de 64 kilómetros, internándose en la vegetación de la selva chiapaneca, hallará las Cascadas de Agua Azul. Aquí se sorprenderá con hermosas caídas de agua que forman albercas naturales de distintas tonalidades de azul, todas creadas por las aguas de un afluente del Río Tulijá. Deleite a sus sentidos con los brillantes tonos verdes del entorno, las variedades de azul de las aguas, la frescura de la brisa acariciando su rostro y el dulce canto de las aguas pegando contra las rocas. Agua Azul es, sin lugar a dudas, uno de los lugares más hermosos que encontrará en Chiapas y en todo México.
Selva Lacandona
Tome una excursión a Lacanjá Chansayab, que se encuentra en el extremo oriente de la Biosfera Montes Azules, y viva una experiencia sublime que no tiene paralelo. Aquí podrá caminar entre la verde intensidad de la selva más exuberante de México, cruzando ríos para llegar a cascadas y zonas arqueológicas que se encuentran cobijadas por la naturaleza, y a las cuales sólo un lacandón puede llevarle. Pase la noche en un campamento lacandón y aproveche la oportunidad de convivir con esta fascinante comunidad indígena.
Zona Arqueológica de Bonampak
Localizada en el corazón de la Selva Lacandona, esta zona arqueológica es tan enigmática e interesante como cualquiera de las construcciones del mundo maya. Es famosa por las pinturas que se han encontrado en el interior de sus edificaciones, mismas a las que debe su nombre, que significa "murales pintados". Todo parece indicar que los murales de los tres cuartos de su Acrópolis, narran una sola historia en la que se presenta a los gobernantes, una batalla, el suplicio de los cautivos, y posteriormente la celebración de la victoria.
Cascada Misol-Há
A 21 kilómetros de Palenque, se encuentra la cascada Misol-Há, una bella caída de 25 metros de altura, que forma una poza de aguas generalmente frías en las que se antoja nadar, y si así lo desea, puede hacerlo con confianza. Si usted es de espíritu aventurero, es muy probable que quiera recorrer el camino que le lleva a la parte posterior de la cascada, entre rocas calcáreas y pequeñas caídas de agua que finalmente se unen con la poza, hasta llegar a la gruta que se esconde detrás de la cascada. Con ayuda del guía del lugar y de una lámpara, podrá internarse en la oscuridad de la misma, y descubrir la concavidad cavernosa en la que se depositan las aguas provenientes del mismo afluente que alimenta la cascada, y que se precipitan por la boca de la gruta hasta unirse con la poza principal.
Zona Arqueológica de Yaxchilán
Yaxchilán es una monumental ciudad maya que tuvo su origen como una pequeña aldea hace más de 2 mil años. Para llegar a ella, se tienen que surcar las aguas del río más caudaloso de México y más largo de América Central: el Usumacinta. Yaxchilán es notable por su gran cantidad de esculturas en piedra que incluyen estelas, dinteles, tallas de jugadores de pelota y la escultura del gobernante que se encuentra en el interior del edificio 33, el más soberbio de la Gran Acrópolis. Visitar Yaxchilán es en definitiva, una aventura que vale la pena vivir.
Laguna de Catazajá
Esta es una hermosa laguna que se forma gracias al escurrimiento de las aguas de lluvia que capta el Río Usumacinta, se encuentra a 28 kilómetros al norte de Palenque, y es un lugar ideal para apreciar manatíes y nutrias. Cada año se realiza en este lugar el Torneo de Pesca de Róbalo.
Reserva de la biosfera Montes Azules
Aborde una lancha y recorra el Río Usumacinta para recorrer la Reserva de la biosfera Montes Azules, que se caracteriza por tener una selva alta tropical y contar con los ecosistemas más ricos en flora y fauna de todo México. Caminatas y excursiones a caballo son otras formas de conocer este hermoso lugar en el que se encuentran casi todos los géneros de mamíferos del país.
Laguna Miramar
Con sus 40 kilómetros de longitud, esta laguna es la más grande de la Selva Lacandona. El color de sus aguas va del azul índigo al verde esmeralda, pasando por una gran variedad de tonalidades que resultan seductoras a los ojos de los visitantes. En las cuevas de sus islas se pueden apreciar vestigios de antiguos asentamientos. La Laguna Miramar se encuentra en la Reserva de la biosfera Montes Azules, y es un lugar que vale la pena recorrer durante su visita a Palenque.