
Cornucopia es la palabra que mejor describe la cocina Oaxaqueña. La variedad platillos es reflejo de la sorprendente diversidad geográfica, biológica y étnica en el territorio del estado. Basta mencionar que de aquí son 7 clases de mole, las tortillas más grandes que se conocen (tlayuda) y dos clásicos del desayuno en casi todo el país: las entomatadas y las enfrijoladas; y que todo, hasta hormigas y chapulines, puede resultar en un delicioso y nutritivo platillo.
Como en el resto de México, la base alimenticia es el maíz y algunas hortalizas pero las carnes también tienen un lugar preponderante. En las sierras y la cañada se consume el pollo o el pavo mientras que en los valles la carne de res y puerco son muy populares, más cerca de la costa son por supuesto los pescados y mariscos, e incluso la iguana, las viandas que mas se consumen.
Los artesanos Oaxaqueños han sido y son reconocidos mundialmente por su logrado preciosismo y, si la cocina es un arte, no sorprende que la cocina Oaxaqueña sea minuciosa en su preparación, colorida, variada y sobre todo intensa en aromas y sabores. Ya sea que comience el día con un café o con un chocolate, asegúrese de que sea Oaxaqueño y prepare su paladar para una aventura culinaria sin paralelo en los muchos restaurantes de Oaxaca.
Doña Elpidia
No encontrará un anuncio que indique la entrada, ni la sofisticación de un restaurante común. El mesero no vendrá a ofrecerle el menú. Doña Elpidia es ante todo modestia. Ella cocina para su familia, y como tal atiende a todo aquel que traspasa el umbral de su casa. Así ha sido durante 40 años, en los que ella ha dado un delicioso y hospitalario significado a la comida 'estilo casero', convirtiéndose en el secreto mejor guardado de los lugares para comer en Oaxaca.
El Biche Pobre
Este comedor familiar es toda una institución Oaxaqueña y ha prevalecido como un punto de referencia en lo que a comida típica Oaxaqueña se refiere. No puede perderse el platillo de botana Oaxaqueña, que a pesar del nombre es todo un festín. Procure llegar temprano si va en un fin de semana, los Oaxaqueños no son gente que desprecie sus tesoros. Hay tres sucursales, la más antigua se encuentra en Calzada de la República.
El Che
Ubicado en un elegante salón modernista con privilegiada vista a la Iglesia de Santo Domingo, El Che traerá gustoso los mejores cortes de la ciudad y otras especialidades Argentinas e Italianas a su mesa. Disfrute de un servicio impecable y un ambiente suavemente casual. Para acompañar cuenta con una amplia selección de vinos.
El Naranjo
Este restaurante de Oaxaca es famoso entre los viajeros por su calidad y precio e Internacionalmente aclamado por la creatividad de sus platillos. El Naranjo se especializa en rescatar antiguas recetas familiares Oaxaqueñas añadiendo un toque contemporáneo y las sirve bajo la sombra de un naranjo en el fresco patio de una antigua casa, a unos pasos al sur del zócalo. El amplio menú incluye los 7 moles, ensaladas orgánicas y excelentes mariscos.
El Tío Güero
Ideal para la comida del mediodía, este restaurante de Oaxaca logrará hacerle sentir como en casa con la atención personal de los dueños y con sus sabrosos platillos de tradición familiar. El menú consiste en tres tiempos y agua fresca por un módico precio establecido. El pintoresco patio esta decorado con obras originales de artistas Oaxaqueños y están a la venta. Se encuentra en la zona de Carmen Alto.
La Casa de la Abuela
La maestría en la ejecución de varios platillos tradicionales, entre los que destacan tres de los siete tipos de mole; y su ubicación privilegiada en el segundo piso de una esquina del zócalo, hacen de este restaurante un clásico en muchas guías turísticas. Desde su ventana tendrá hermosas vistas del Peñón de San Felipe y la colorida actividad del centro de Oaxaca.
La Toscana
Este restaurante, en el pintoresco barrio de Jalatlaco, se encuentra en una antigua casa remodelada en estilo rústico minimalista. El menú es una exquisita sorpresa de fusión Italiana contemporánea y acentos regionales de Oaxaca. Un patio al centro, una fuente y luces tenues alrededor crean un ambiente plácidamente romántico y elegantemente inolvidable. La selección de vinos es de lo mejor.
Las Tlayudas de Libres
El peculiar horario de esta fonda en la calle de los Libres, no es lo más curioso (abre a las 10:00 p.m. y cierra a las 5:00 a.m.); el platillo con mayor demanda se prepara sobre el carbón y se come con las manos. Las Tlayudas son un antojito popular que consiste en una gran tortilla a punto de tostada, revestida de frijoles, col y pollo o carne asada. Hay un punto en la madrugada en que la calle al frente parece un estacionamiento.
Los Danzantes
Ésta es una versión más sofisticada del famoso restaurante en Coyoacán, Ciudad de México. Ocupa el patio trasero de una casa del siglo XVI en la calle de Alcalá, recientemente restaurada. El moderno concepto arquitectónico incluye paredes de adobe, bloques de acero corrugado, una fuente minimalista y una veranda de madera cubierta de bugambilia. El ambiente lounge es el marco perfecto para suculentas creaciones de la cocina Mexicana contemporánea.
Mercado 20 de Noviembre
Casi todo el mercado esta consagrado a la venta de comida, como materia prima o ya preparada. El pasillo oriente es un corredor donde se venden tasajo, cecina y chorizo de manera tradicional. Ahí mismo echarán a las brasas la carne y le venderán todo lo que necesita para acompañar: cebollas, cilantro, aguacates, limones, chiles, jitomate y tortillas. Si lo desea, una mujer le puede preparar un suculento guacamole con estos ingredientes. Una parada obligada para quienes buscan ricos lugares para comer en Oaxaca.