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Escondida en las tierras al sur de la Patagonia, yace una belleza a la orilla del Lago Argentino: El Calafate. Este es el punto de encuentro de miles de turistas que viajan cada año a estas tierras ancestrales. Su nombre proviene de una pequeña planta que crecía abundantemente en esta alejada región del mundo.
Este poblado distante de las grandes ciudades, dispone de un gran número de oportunidades para hacer de sus vacaciones las mejores de su vida. Usted quedará impresionado por la majestuosidad de las montañas, los glaciares y el Lago Argentino. Disfrute una increíble aventura paseando por la estepa de la Patagonia a pie, a caballo o en un vehículo todo terreno. El Calafate le ofrece además un contacto inigualable con la naturaleza y noches plagadas de estrellas.

El hermoso pueblo de El Calafate se halla en el extremo sur de Argentina, sobre la orilla del Lago Argentino. Tiene una población aproximada de 20,000 habitantes que se mantiene en constante crecimiento. La mayoría de sus casas son bellos edificios de madera con techos de dos aguas que retienen el estilo acogedor de antaño y están en harmonía con la naturaleza.
Gracias a la creciente demanda turística en el pueblo, El Calafate cuenta con todos los servicios de luz, agua y transporte, al igual que una infraestructura hotelera y restaurantera completa. Encontrará desde hoteles 5 estrellas hasta pequeñas hosterías familiares y áreas de camping para los amantes del aire libre.

El clima es principalmente seco con una temperatura media máxima de 18°C durante el verano y una mínima de -12°C durante el invierno. El Calafate se puede visitar durante todo el año, tomando en cuenta que la temporada alta es desde Octubre hasta después de Semana Santa. ¡Asegúrese de traer ropa abrigadora para explorar el pueblo y los glaciares!
La historia de la región que ahora ocupa El Calafate se remonta a hace 9,000 años, cuando los primeros pobladores del continente americano se expandieron hasta estos apartados dominios. Los indios tehuelches se asentaron a lo largo de las frías montañas y los lagos. Desarrollaron una resistencia extraordinaria al frío y a las adversidades climatológicas. Sus creencias se basaban en varios espíritus (buenos y malos) y un dios supremo que había creado a los animales y al hombre.

Con la llegada del hombre blanco al continente inició la explotación de la Patagonia con ganado bovino y ovino. La economía de la lana era de gran importancia, por lo que se recorrían grandes distancias para transportarla a las grandes ciudades. Debido la gran extensión del territorio Argentino, los caminos tenían paradores para que los viajeros pudieran descansar cada 14 kilómetros. A este paradero en especial se le bautizó como el Parador El Calafate, por la planta del mismo nombre que abundaba en la zona. El lugar estaba prácticamente desolado y únicamente había un par de ranchos y almacenes que ofrecían alojamiento a los viajeros. Finalmente, en 1927 el gobierno Argentino se dispuso a fundar varios asentamientos para poblar la parte sur de su territorio, volviéndose el paradero oficialmente un pequeño pueblo.

Con la caída del comercio de lana, el futuro de El Calafate peligraba, pero fue entonces cuando la Administración de Parques Nacionales empezó la construcción del Parque Nacional Los Glaciares. Esto volvió nuevamente a El Calafate en una parada para todos los visitantes de aquellas maravillas naturales. Gracias a esto se pavimentaron los caminos, se levantaron puentes y se trajo electricidad a toda la zona.

Cuando se inauguró el Parque Nacional Los Glaciares, El Calafate apenas contaba con 500 personas, pero ahora es una hermosa ciudad de más de 20,000 habitantes. El proceso de crecimiento fue relativamente lento hasta entrado el siglo XXI, cuando el turismo crece de manera exponencial y las bellezas naturales de la ciudad atraen a miles de turistas. La ciudad cuenta con todos los servicios de transporte, luz y drenaje, al igual que casinos, hoteles, hostales y un aeropuerto.

La mayoría de las casas mantienen un estilo antiguo con techos de dos aguas y calefacción. Las calles son muy limpias y se puede respirar el aire fresco de la Patagonia. La Secretaría de Turismo de El Calafate se ubica justo al lado de la central de autobuses. Recuerde que debe reservar con anticipación para la temporada alta entre octubre y abril, ya que la ciudad llega al 100% de ocupación. ¡Todos quieren ir a Calafate!