Las Corridas de Toros en la Plaza México

Autor:
Fumiko Nobuoka

 

Plaza México

Asistí a mi primera corrida de toros en enero de 1998. En aquel entonces, no conocía a nadie que tuviera el más mínimo interés en este espectáculo y que me comentara lo que podía esperar de ello. Lo único que sabía era todo lo negativo que se decía al respecto, lo que despertó mi curiosidad en entender el por qué tanta gente asistía a ver a un hombre y un toro en un ruedo.

Plaza MéxicoAquel domingo era templado y asoleado. Caminé por la rampa a la barrera, donde se encuentran las primeras siete filas que rodean el ruedo; estaba ahí, a unos pasos del corazón de la plaza de toros mas grande del mundo, con cupo para 41, 262  personas sentadas. La que le sigue es la asombrosa plaza de Las Ventas ubicada en Madrid, que representa un poco más de la mitad de la de México, y que tiene una capacidad para 23,798 personas.

Plaza MéxicoAntes y después de una corrida, es fácil encontrar gente deambulando por las calles, comiendo en los puestos alrededor de la Plaza toda clase de comida mexicana, pero sobre todo, cerveza.

Las puertas se abren cuando el reloj grande que se encuentra en la pared de la última grada marca las 4 en punto. Si la corrida es importante, es fácil encontrar celebridades, políticos y atletas de renombre. Los banderilleros salen primero abriendo paso a los matadores. Desde el palco de juez, la trompeta suena dando inicio a la corrida. Como si se tratara de un acuerdo premeditado, todos en la plaza gritan "¡ole!" con tal fuerza que pareciera ser emitida por la Plaza misma. Los matadores se persignan o rezan antes de cruzar la plaza y saludar al juez.

PicandoPoco después, el ruedo queda vacío y se suelta al primer toro. El matador, "parado sobre los riñones" (en el ámbito taurino es lo mismo que pararse firmemente), guía al toro elegantemente con su capote, acción que es seguida de un fuerte ¡ole! Posteriormente, hombre y "morlaco" (como también se le llama al toro) van hacia el picador (hombre a caballo que lleva una lanza de casi 3 metros de largo que tiene una filosa puya en el extremo) en una serie de pases dirigidos por el matador, mientras el elaborado bordado del traje de luces traza una línea dorada en el aire.

Cristina SanchezAquel día vi a la primera matadora profesional del mundo, Cristina Sánchez. Me enteré que es muy difícil que una mujer entre a la "Fiesta Brava", debido a las opiniones existentes  sobre si es o no apropiada la presencia femenina en el ruedo.

Fueron seis toros en total esa tarde, dos para cada matador, con los que uno a uno éstos mostraron sus habilidades. La maestría de un torero puede ser recompensada a consideración del público. En señal de aprobación, tras la muerte del toro una persona agita un pañuelo blanco. Si a este lo sigue una mayoría, el juez de plaza decide si el matador merece una oreja, dos orejas, o dos orejas y rabo dependiendo de lo buena que haya sido la faena.

Plaza MéxicoEl ambiente se presta para que el público se involucre en las corridas haciendo comentarios, diciendo cumplidos, gritando ocurrencias y sobre todo, haciendo críticas e interactuando entre sí. Existe una característica bolsa hecha con cuero de cabra portada por los aficionados llamada "bota", en cuyo interior colocan diferentes vinos y licores. Aquella tarde en que viví mi primer contacto con los toros, supe de su existencia cuando un hombre sentado cinco filas adelante mío, a quien no conocía ni volví a ver jamás, me convidó un poco de vino como muestra desinteresada de camaradería.

Tres ZZZEs una comunidad peculiar la conformada por quienes gustan de la tauromaquia, e inclusive los aficionados poseen frases propias, como aquella que reza "tiene mal de la montera." La montera es el sombrero negro de dos picos que usan los matadores, y la frase se refiere a la gente que gusta tanto de la Fiesta Brava que hasta son un "poco locos". En las gradas, el público se divide en dos grupos: los aficionados y los "villamelones". Los aficionados son los conocedores de la ciencia de los toros, por otro lado, los villamelones son aquellos que fingen saber, pero en realidad no saben nada.

PicadorSe puede decir mucho sobre los toros. La Fiesta Brava es el resultado de la evolución de una tradición a caballo de los nobles del siglo XII.  Es también un espectáculo artístico que siempre ha provocado discusiones y pasiones, ha sido amado por los aficionados y odiado por sus detractores, pero sobre todas las cosas, aún con el paso de los años y la llegada de nuevos espectáculos, ha persistido, y para regocijo de su público, continuará por muchas, muchísimas generaciones más.

Aquel día, la Plaza me enseñó un mundo muy distinto al que me habían dibujado: una corrida de toros no se trata simplemente de la muerte del animal, sino de todo lo que precede a la vida del toro. Se trata de compartir una opinión sobre una faena, un matador y el bovino, donde las percepciones pueden ser tan singulares e irrepetibles como una huella digital.

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