Las Carreras Rarámuris

Autor:
Sonia Rivas

Carreras Rarámuris

“¡Weriga, rarámuri, weriga!” (¡Rápido, rarámuri, rápido!)

Barrancas del CobreSi tiene la grata experiencia de visitar las Barrancas del Cobre, no pierda la posibilidad de interactuar con sus habitantes, los tarahumaras o rarámuris, como ellos mismos se nombran. Su nombre significa "pies ligeros" o "pie corredor" y se debe a que correr es su distintivo cultural y por lo cual son conocidos mundialmente.

Para entender su forma de vivir es necesario ubicarlos geofísicamente. Los rarámuris habitan en la Sierra Madre Occidental, al suroeste del Estado de Chihuahua en México. Esta cadena montañosa de 60.000 km2 está conformada por la Baja Tarahumara, con clima cálido y húmedo casi todo el año, y Alta Tarahumara, región de clima riguroso, con mucho frío y época de graves sequías. Este factor geográfico es el responsable de que familias enteras cambien su residencia junto a sus rebaños en busca de mejores condiciones y sea tan natural trasladarse de un lugar a otro según las exigencias del clima.

Rarámuris"Para vivir hay que ser resistente", "El que no aguanta, no vale", son frases que acompañan al rarámuri desde su nacimiento, siendo el sueño de todo joven convertirse en un gran corredor. De complexión vigorosa y proporcionada, están perfectamente adaptados físicamente para resistir grandes esfuerzos y sacrificios sin mostrar queja. Por eso, desde hace centenares de años, hombres y mujeres, como dicta la costumbre, corren día y noche, ininterrumpidamente, por terrenos abruptos, distancias que superan los 200 kilómetros.

Carreras RarámurisLa carrera tradicional se lleva a cabo de dos formas: los hombres corren con una bola o rarajípari, fabricada con raíz de maderas duras, misma que es lanzada al aire con el pie para posteriormente llegar hasta ella y volver a patearla; las mujeres por su parte, corren con una ariweta o anillo hecho con varillas vegetales, que es enganchado con un palo de punta curva con el cual se arroja al aire, se corre al lugar en que cayó y se recoje, continuando esta mecánica sucesivamente. El juego está tan enraizado que algunos dicen que "hay que estar locos para correr sin bola o anillos".

RarámurisLas carreras pueden ser grandes, medianas o pequeñas, dependiendo de la duración y del monto de las apuestas. Las grandes, que pueden llegar a durar más de 20 horas, se conciertan con meses de antelación y generan mucha expectativa; asisten entusiastas de las diversas comunidades que apuestan pieles, animales, dinero, telas, cobijas, collares y otros artículos. En las medianas se corren entre 40 ó 50 kilómetros, y en las pequeñas, que generalmente tienen una función lúdica, participan vecinos de la misma comunidad que marchan hasta 10 kilómetros.

En estas carreras los ganadores no demuestran arrogancia, y los perdedores no se frustran. Al terminar las carreras, se organiza una celebración en la que pueden surgir nuevos desafíos. También hay carreras con carácter ceremonial. Cuando algún aficionado o participante muere, los dolientes realizan una corrida simbólica como muestra de afecto y despedida.

Barrancas del CobreçEl entrenamiento es la propia vida cotidiana, desde niños se acostumbran a correr al cuidar los rebaños de cabras, ovejas o vacas que andan sueltas por el monte, o cuando van a visitar a alguien y tienen que cubrir largos tramos, lo hacen acompañados de la bola o el anillo, lo que convierte el trayecto en una forma divertida de desplazamiento.

Carreras RarámurisEl modelo enraizado prevalece en la actualidad, aunque han aceptado influencias externas al participar en olimpiadas y ultramaratones de carácter nacional e internacional, obteniendo excelentes resultados. Es así como su capacidad de resistencia y dureza física son reconocidas en la actualidad, haciendo que la leyenda de los corredores rarámuris tenga un lugar en la historia.