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A pesar de tener una bien ganada reputación como destino de negocios en Brasil, Belo Horizonte cuenta también con lugares fascinantes para todos sus visitantes. Desde zonas en la ciudad mostrando impresionantes conceptos arquitectónicos, hasta urbes coloniales vecinas y montañas cercanas. ¡Es seguro que en Belo Horizonte encontrará algo que le encantará!

Esta área residencial se localiza alrededor de un lago, mismo que se considera la principal atracción de Belo Horizonte. Esta zona fue urbanizada en los años 40''s, presentando un complejo arquitectónico diseñado por el arquitecto Oscar Niemeyer. Su más famoso edificio es la Casa do Baile (Casa de Baile), una construcción en forma cilíndrica ubicada a la vera del lago, en donde antaño los ricos y famosos de Belo Horizonte celebraban impresionantes fiestas y bailes. Hoy en día, el lugar se ocupa para exhibiciones y eventos.
La Igreja Sao Franciso de Asis (Iglesia San Francisco de Asís) es un templo conocido por su impresionante y original diseño, mismo que se ha vuelto un verdadero símbolo de Belo Horizonte. Por lo anterior, este edificio cumple una doble función, es sitio de oración y un popular atractivo turístico creado por el afamado arquitecto Oscar Niemeyer. El artista brasileño Candido Portinari fue quien se encargó de pintar los mosaicos interiores, mientras que los jardines que rodean a la iglesia son obra de Burle Marx.

Inaugurado en 1965, el estadio Mineirao de fútbol soccer es el más grande en todo el estado de Minas Gerais y el segundo más grande en Brasil. Tiene un aforo de hasta 72,000 personas y frecuentemente es empleado como sede de conciertos y festivales musicales, además de su uso deportivo regular. Este estadio será uno de los escenarios de la Copa del Mundo FIFA 2014. El Distrito Pampulha también es hogar de otros muchos interesantes sitios, tales como el Museo de Arte Pampulha, el Parque Ecológico Pampulha, y la fundación Zoo-Botánica de Belo Horizonte, organismo que auspició la creación del primer santuario de mariposas en América y también un centro de conservación para especies en peligro de extinción.

Belo Horizonte es conocido como la "Ciudad Jardín", y hoy en día ofrece una impresionante cantidad de áreas naturales. Los visitantes de Belo, como también es conocida esta ciudad, pueden pasear por 500 plazas, 30 parques y 200 áreas verdes que conjuntan un total de más de dos millones de árboles esparcidos a través de las calles de la ciudad.
El paisaje natural y la importancia arquitectónica de la Praca da Liberdade (Plaza de la Libertad) hacen de este sito un lugar digno de visitarse. La plaza muestra una fusión de jardines y palmeras, mismos que flanquean edificios de los más diversos estilos arquitectónicos, incluyendo Neoclásico, Art Decó, Modernismo y Posmodernismo. Muchas de las oficinas estatales se ubican en torno a la Plaza de la Libertad, incluyendo las oficinas de gobierno principales, con sede en el Palacio da Liberdade (Palacio de la Libertad).
El Parque Municipal fue creado en 1897 y se ubica justo en medio de la zona centro de Belo Horizonte. La vista de este lugar presenta un marcado contraste entre las áreas verdes y el paisaje urbano circundante, mismo que se eleva por encima de las copas de los árboles. El parque es embellecido por múltiples lagos pequeños, ideales para un paseo en bote por la tarde; hay además un invernadero, un teatro, canchas de basquetbol y hasta un pequeño parque de diversiones.
El Parque das Mangabeiras (Parque de las Mangabeiras) se localiza en la Serra do Curral (Sierra del Corral), ofreciendo impresionantes vistas de Belo Horizonte. Con un área de más de 330 hectáreas, este parque fue diseñado por Burle Marx y cuenta con zonas arboladas habitadas por animales silvestres, un centro de investigaciones, e inclusive actividades recreativas.
En el margen de la Serra do Curral, justo al sur de la zona central de Belo Horizonte, se encuentra la Praca do Papa (Plaza del Papa). Esta plaza debe su nombre a la misa papal masiva que tuvo lugar en 1980 dirigida en especial a los jóvenes de Belo Horizonte. En aquella ocasión, el Papa, mirando el impresionante paisaje de la ciudad a lo lejos, exclamó "¡Que belo horizonte!". Le recomendamos visitar esta plaza de noche, momento ideal para admirar las luces de la ciudad.
Al pasear por el centro de la ciudad, seguramente le llamará la atención la Praca da Estacao (Plaza de la Estación), ubicada justo frente a la antigua estación de trenes de Belo Horizonte. Este sitio turístico posee esculturas varias y fuentes danzantes, y es precisamente en este escenario en donde diversos conciertos y festivales tienen lugar año con año. La renovada estación de trenes es hoy sede de un museo de artes populares.
Inhotim combina el concepto de un museo de arte contemporáneo con el de un jardín botánico de grandes dimensiones. Presentando cerca de 500 piezas creadas por más de 100 talentosos artistas en galerías techadas y al aire libre, los jardines del lugar tienen también lagos y restaurantes. Inhotim desarrolla además proyectos educativos que buscan complementar el arte contemporáneo con el cuidado del medio ambiente.
Las obras aquí exhibidas incluyen diversas disciplinas, entre las que destacan la escultura, la fotografía, la pintura y el dibujo, repartidas en 12 diferentes galerías, las cuales cuentan con nuevas piezas en desarrollo en todo momento. Nuevas exhibiciones se presentan cada año, a la par de otros interesantes proyectos individuales.

Las áreas naturales se dividen en dos secciones principales: una reserva natural de más de 600 hectáreas de bosque y una zona de más de 40 hectáreas con cinco lagos, misma que ha sido acondicionada como jardín botánico. El parque mantiene toda su extensión a través del uso de productos naturales y sistemas de preservación del agua, además de la aplicación de mecanismos tales como el control de la población de aves, granjas piscícolas y reforestación.

Los carnavales brasileños están, en definitiva, entre los más fastuosos y alocados festivales en el mundo. Cada año durante Febrero, las calles de Belo Horizonte son tomadas por los alegres habitantes de la ciudad y sus visitantes durante una semana entera, justo antes de la solemne Semana Santa honrada por la iglesia católica. El carnaval combina impresionantes desfiles, competencias de samba, fiestas y todo tipo de disfraces, elementos todos que hacen que los vuelos hacia Belo Horizonte y las habitaciones de hotel se abarroten al 100%. Por lo anterior, si quiere disfrutar el carnaval en Belo Horizonte, le recomendamos planear y preparar su viaje con al menos tres meses de antelación.

Además de ser el centro económico de Minas Gerais, Belo es también un importante centro cultural del estado. La ciudad está salpicada de fascinantes museos de todos los tipos, incluyendo los siguientes:
Museu de Artes e Oficios (Museo de Artes y Oficios): Situado en el interior de la antigua estación de trenes de la ciudad, este museo presenta interesantes datos de la historia pre-industrial de Brasil, a través de una colección de herramientas de trabajo empleadas antaño en la ciudad.
Museu de Arte da Pampulha (Museo de Arte de Pampulha): Este edificio, diseñado por el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, fue originalmente un casino, hasta que las apuestas fueron prohibidas en Brasil en los años 40''s. Convertido en museo una década después, este recinto presenta ahora instalaciones multimedia, un pequeño restaurante y una librería, todo rodeado por hermosos jardines trazados por Burle Marx.
Museu de Historia Natural e Jardim Botanico (Museo de Historia Natural y Jardín Botánico): El jardín ocupa un área cercana a los 6,000 metros cuadrados, mientras que el museo cuenta con exhibiciones relativas a mineralogía, arqueología y paleontología, además de un laboratorio interactivo.
Museu Mineiro (Museo Mineiro): Este museo se localiza en el edificio que solía ocupar el Senado estatal. Su acervo gira en torno a diversas piezas históricas, entre muebles, utensilios domésticos, instrumentos de trabajo, esculturas, insignias y armas, mismas que forman parte importante de la identidad histórica del estado de Minas Gerais, de allí su nombre.

Una visita a Belo Horizonte no podría estar completa sin aprovechar sus magníficos alrededores. A pesar de que ésta es una ciudad relativamente nueva, sirve como una magnífica puerta de entrada hacia muchos sitios cercanos de interés histórico, ciudades enclavadas en las montañas, cuya fundación data de tiempos coloniales. Estos lugares prosperaron durante la "fiebre del oro" del siglo XVIII y la mayoría presenta esculturas y templos concebidos por el afamado escultor brasileño conocido como Aleijadinho. Entre los más populares destinos coloniales en la región se encuentran Ouro Preto, Mariana y Tiradentes; estas urbes dan muestra de una inusual arquitectura y de un interesante pasado minero también.
Ouro Preto (Oro Negro) fue en su momento la capital original de Minas Gerais y se sitúa a menos de dos horas de camino de Belo Horizonte. Fundada en el siglo XVII, este lugar fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este antiguo pueblo minero presenta una suculenta gastronomía regional, encantadoras casas de lindas fachadas, tiendas en donde se pueden adquirir piezas de oro y piedras preciosas bellamente trabajadas. Existe también la opción de visitar interesantes edificios, cuyo diseño arquitectónico corrió a cargo del escultor barroco Aleijandinho. Asegúrese de incluir a las iglesias Sao Francisco de Assis y Nossa Senhora do Carmo, además del museo de mineralogía en su itinerario de viaje.

Un paseo escénico en tren a través de las montañas lo llevará de Ouro Preto a la vecina Mariana, la ciudad más antigua en todo Minas Gerais. Las vías férreas y el tren (conocido como "Trem da Vale") fueron construidos en los albores del siglo XX para conectar estas dos ciudades históricas. En Mariana puede disfrutar la hermosa plaza central y su iglesia, la Basílica da Se. Al caminar por las calles empedradas de Mariana se encontrará con impresionantes edificios de arquitectura barroca, museos y lugares en donde podrá contratar tours a las minas cercanas.
A pocas horas de Belo Horizonte se encuentra la histórica ciudad de Tiradentes, un lugar perfecto para vivir la historia, arte colonial y cocina regional de Minas Gerais. Este poblado era también un destino popular durante la fiebre del oro y quedó prácticamente congelado en el tiempo hasta que las empresas de Río de Janeiro comenzaron a restaurar las coloridas casas en la década de los 1970''s. Sus muchas iglesias, las artesanías locales y sus hermosas casas, hacen de Tiradentes un sitio popular para viajar.

El estado de Minas Gerais ofrece a sus visitantes una gran cantidad de paisajes naturales, incluyendo cascadas, ríos y montañas. ¡Aproveche para hacerse de hermosos recuerdos durante su visita a Belo Horizonte! El Parque Estadual do Itacolomi (Parque Estatal de Itacolomi) se sitúa a más o menos 100 kilómetros de Belo Horizonte y está muy cerca también de Mariana y Ouro Preto. Este parque alberga árboles tropicales, plantas exóticas y alrededor de 400 especies animales, además de tener en su historia el haber alojado una importante hacienda dedicada a la producción de té. La principal atracción del parque es el Pico de Itacolomi, montaña que presenta una altura de más de 1600 metros. Desde su cima se aprecian los hermosos paisajes de la región, incluyendo los pueblos de Mariana y Ouro Preto. Los visitantes también pueden visitar una laguna, senderos para explorar, una capilla y el museo del té.
Uno de los mejores lugares en todo Sudamérica para practicar deportes de aventura es el Parque Nacional de la Sierra de Cipó, ubicado a poco más de 60 kilómetros de Belo Horizonte. Presumiendo impresionantes muros de roca, este parque es ideal para practicar el ascenso a rappel para deportistas de todos los niveles, desde principiantes hasta avanzados. Aquí podrá admirar una impresionante caída de agua de más de 70 metros, varias cavernas y el Cañón Bandeirinhas. Se ofrecen muchas actividades, incluyendo la práctica de kayak, excursionismo, campismo, bicicleta de montaña y safari. Es mejor visitar este lugar entre Junio y Agosto, para así evitar la temporada de lluvias.