
Las artesanías son manifestaciones del arte popular y éste se da de manera generosa en las Barrancas del Cobre. Hoy en día predomina la producción en serie y la masificación de productos y en cierto sentido, de gustos; lo artesanal esta ligado a lo original, a lo útil y lo bello, reforzando así su contenido estético.
La producción de artesanías está ayudando a los artesanos nativos a preservar, practicar y reinterpretar el conocimiento transmitido por sus antepasados, lo que se ha traducido en el fortalecimiento y diversificación de su economía indígena. Antes, apenas unas cuantas ancianas se dedicaban ocasionalmente a la alfarería o cestería, casi siempre para vender sus productos a esporádicos turistas. Las mujeres más jóvenes rara vez se tomaban el tiempo de adquirir las habilidades de lo que parecía ser un arte moribundo.
Sin embargo, esta tendencia se ha revertido totalmente. El creciente interés por sus productos, así como los nuevos mercados, ha propiciado que muchos de los pobladores dediquen todo su tiempo productivo a la elaboración de artesanías tradicionales. Hijas y nietas han adquirido experiencia y son ahora reconocidas artesanas; los hombres jóvenes y viejos se han vuelto especialistas en la elaboración de arcos y flechas, escaleras de madera, cubetas recolectoras, bastones y artículos de piel, o en el suministro de materias primas a las artesanas.
Alfarería
La mayoría de este tipo de objetos son principalmente para uso doméstico, destinados a la preparación de los alimentos, contener líquidos y almacenar víveres; entre ellos se encuentran tinajas, botellones, macetas, jarras, tazas, platos, azucareras y ollas de muy diversas formas y dimensiones. En la alfarería tarahumara, vale una mención especial la enorme variedad de piezas ornamentales derivadas de la original olla tesgüinera.
Barro
Como resultado del fomento de la actividad artesanal desarrollado en las últimas décadas, parte de la producción alfarera indígena destinada a la venta, sigue innovaciones en los diseños que se ajustan a la demanda del mercado; de esta manera, la producción integra una muestra de ese tipo de objetos que son fundamentalmente ollas y vasijas con propósitos ornamentales.
Cerámica
Sobresalen las vasijas, en las que se sintetizan los elementos naturales o sociales que les rodean, tamizados antes por la mirada, el sentir y la creatividad del artista. En este sentido, la naturaleza no sólo se concibe como la proveedora de las materias primas, sino como fuente inagotable de inspiración; asimismo, se hace evidente la recreación plástica de sus costumbres y tradiciones como tema recurrente. Los elementos que la propia sierra proporciona a sus habitantes son transformados con sus manos en bellísimos y prácticos objetos.
Cestería
Estas piezas forman parte de los utensilios doméstico como petates, canastas y cestos, destacando estos últimos, cuyas denominaciones, materiales de soporte, técnicas de elaboración y función son muy diversas. Debido la gran belleza de sus diseños, se les ha sido considerado como las artesanías más representativas del noroeste, trascendiendo así como cotizados objetos de valor eminentemente estético.
También pueden encontrarse enseres de trabajo (redes, reatas y angarillas), o prendas de uso personal (sombreros y cinturones) y muchas otras artesanías que constituyen una muestra de innovación atendiendo la demanda del mercado (floreros, maceteros, botellas forradas, etc.).
Madera
En el caso de la madera, ésta se usa exclusivamente para fabricar artículos necesarios para la vida cotidiana y para las ceremonias de los grupos indígenas, como los instrumentos musicales rústicos, en especial guitarras y violines de pino, con cuerdas hechas con cerdas de caballo. Considerando que la música tradicional entre los pueblos indígenas representa una manifestación cultural estrechamente ligada a sus fiestas y danzas, la función de los instrumentos musicales se inscribe en un contexto eminentemente ritual, ya sea como parte del ajuar de los danzantes, como instrumentos que acompañan las danzas, o bien como instrumentos que ejecutan los chamanes para acompañar sus cantos rituales.
Textiles
Las materias primas de que disponen los artesanos, así como las técnicas de tejido y diseños en la ornamentación, imprimen una personalidad particular al trabajo de cada grupo indígena. El oficio textil de las mujeres y hombres del noroeste queda de manifiesto en los tejidos de cobijas, fajas y carpetas de lana y algodón, los cuales muestran invariablemente tradicionales dibujos geométricos. Estos textiles son una muestra de la habilidad que conservan las artesanas en el aprovechamiento de la lana y su tejido en telares horizontales. En la técnica de tapiz y labrado se aprecia la concepción estética de estos pueblos y el rigor exacto de la geometría en los dibujos.
Juguetes
Los juguetes indígenas y las miniaturas ayudan en la transmisión de conocimientos y valores del grupo a los niños, garantizando la continuidad de la costumbre. Resaltan las muñecas de barro o madera, generalmente con brillante y oscuro cabello largo y vestidos de vivos colores; camiones, arcos y flechas, ollitas, miniaturas de palo, juegos de pelota y del aro, así como otros juegos indígenas de destreza intelectual.